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ERA AMATEUR

La temporada de 1913 fue, por muchos motivos, trascendente en el historial del más tarde señero Defensor Sporting Club, ya que marcaría la primera conquista a nivel de certámenes oficiales de la Liga. Una vez afiliado a ésta, Defensor debió competir en su primera temporada en tercera división, la cual no exigía límite alguno de edad. Como recién ingresado, Defensor debió competir en la Serie Extra de tercera división, compuesta por los elencos superiores de equipos no pertenecientes a primera o segunda. En las otras series lo harían las inferiores de éstos sin límites de equipos. En temporadas anteriores, los equipos de primera división podían presentar más de un equipo en esa categoría, diferenciados por ejemplo, como Defensor "A" y Defensor "B", pero a partir de este año esto quedaría sin efecto. Como campeón de la serie extra de tercera división, Defensor se aseguró su ascenso a la segunda división.

El 4 de mayo de 1913 se producía el debut oficial en las justas de la entidad madre del fútbol uruguayo, frente al Newcastle United, partido que culminó O-O, pero fue posteriormente anulado en la Liga y se jugó nuevamente el 27 de julio de ese año, venciendo nuestro elenco por 2-O.

Ya ubicados en 1914, los cada vez más numerosos "sportmen", mención equivalente a los actuales "hinchas", que seguían a Defensor por todas las canchas de Montevideo. Nada arredraría a los defensoristas que en mayo debutarán en segunda división, casi un sueño para los pibes de la despoblada Punta Carretas de principios de siglo. Nuestro equipo obtuvo en forma brillante la serie extra de segunda división y con ello el derecho de competir en primera división en 1915.

PRIMER INTERNACIONAL EN LA HISTORIA DE DEFENSOR

El 25 de mayo en el Parque Chacabuco de la ciudad de Buenos Aires, en el enfrentamiento contra Atlanta se producía el debut internacional de nuestro equipo. El resultado final fue de 1-1, bajo las órdenes del árbitro Duchini (argentino), nuestro equipo formó con: P. Borchis, A. Bruno y P. Cabrera; Romeo Bruno, J. Molinari y A.Ghierra; R. Bruno, E. Torres, A. Calandra, D. Cabrera y H. Pensalfini. El gol de nuestra institución lo marcó E. Torres.

Para la temporada de 1915, se implementa la obligatoriedad de presentar equipos en divisiones inferiores.
Los partidos podían protestarse y ganarse en la Liga, mediante una protesta al final del partido y un depósito de 5$, y era común por esta época, que quien tuviese un hábil delegado pudiese sacar ventaja de ello y torcer en la Liga los resultados que se habían dado dentro del campo de juego.

Nnuestro club cambió de escenarro, abandonando el anterior de Legionarios y Zamayua (actual J. Herrera y Reissig) por el de Ellaun y Loaquín Núñez, lindero con la penitenciaría y el predio de Dublin, con quien compartía un vestuario. La colocación final obtenida fue un cuarto puesto entre 10 participantes, con 18 partidos jugados, 6 ganados, 8 empatados y 4 perdidos. La historia del actual Defei r Sporting Club en primera división había empezado a rodar.
En la temporada de 1916, nuestro equipo volvió a ocupar tan digna ubicación.

Para 1917 nuevamente se cambiaría el escenario, pasando a actuar en el Parque Ricci, bastión casi inexpugnable del viejo Misiones, hasta entonces ubicado en Cervantes y Lepanto, en lo que hoy serían Diego Lamas, Capitán Videla, Méndez Núñez y Alarcón.

Nuestro equipo ocupó la última posición y quedó decretado su descenso, pero en el partido disputado frente a Nacional se cometió una enorme injusticia que, finalmente, incidió en la dilucidación de las posiciones finales. El partido estaba 1-1, nuestro tanto había sido señalado por Liberti, cuando faltando un minuto un gol válido conseguido por nuestro jugador Casanello fue anulado por un juez de triste recuerdo: León Peyrou, argumentando que por falta de luz había suspendido el encuentro antes de que la pelota traspasase la goal-line. Como en estas épocas los partidos suspendidos debían recomenzarse desde el minuto 1; el partido se volvió a jugar y fuimos derrotados. Con esos 2 puntos nuestro equipo hubiese permanecido en primera división.

El 29de julio de 1918 los socios del club, reunidos en asamblea y concientes de no poder sobrellevar el peso de tantas contingencias e injusticias reunidas (la Comisión de pases no vetó una sola de las transferencias de jugadores que se alejaban del club), resolvieron lisa y llanamente la desafiliación de la A.U.F., lo que no significaba, empero, nuestra desaparición. El 7 de julio frente a Sud América en cancha de éste, se había disputado el último partido de nuestra institución en esta primera etapa.

1923: RETORNO A LA ACTIVIDAD

El cisma que afectó al fútbol argentino tuvo ecos en estas márgenes del Plata, y así fue como muchos cuadros abandonaron la A.U.F. para constituir la Federación Uruguaya, a la cual se integró también nuestra institución, que había cambiado su denominación de Defensor Fútbol Club al de Club Atlético Defensor. 32 cuadros competirían a una sola rueda y los 17 mejores clasificados integrarían al año siguiente, la primera división. Luego de 31 arduos partidos disputados, nuestro equipo ocupó el lugar 11, asegurándose pues, un puesto para 1924 en el círculo de privilegio.

1924

No cabe la menor duda que, pese al sinnúmero de dificultades que suponía competir simultáneamente con los partidos oficiales de la consolidada asociación, el comentario de los entendidos de la época afirmaba que el mejor fútbol estaba en filas de la Federación, de igual forma, aunque en menor grado, se afirmaba que los amateurs argentinos predominaban sobre quienes ostentaban la afiliación internacional.

La multitud recibió a los campeones olímpicos de Colombes, entre quienes se encontraba nuestro Alfredo Ghierra, quien fuera fundador y sacrificado defensorista desde la primera época.

Junto a otros 16 cuadros se inició pues, un extenuante campeonato, ubicándonos séptimos entre 17 instituciones, acumulando 35 puntos en 32 partidos disputados.

Ya en 1925 el campeonato de la Federación se compuso de dos series de 8 cuadros cada una en su primera fase, y los 16 equipos conjuntamente en su segunda fase. El laudo arbitral conocido como Serrato disolvería los consejos de la A.U.F. y Federación, estableciéndole un cronograma para la unificación del fútbol uruguayo. Se dispone que en el año 1926 habrá una primera división dividida en dos series. La "A", integrada por los 10 cuadros que integraban la primera división en 1922, y la "B" por los restantes de la Asociación y Federación. De ésta saldrían 10 cuadros que acompañarían a los 10 de la serie A para conformar en 1927 una primera división compuesta por 20 equipos, que progresivamente con el descenso de 5 equipos y el ascenso de sólo uno llevaría a 12 cuadros el número de participantes en primera división. Nuestro equipo culminó en sexto lugar en la serie B, por lo que para 1927 competiría en primera división.

Se disputa pues, en 1927, un maratónico campeonato de 38 fechas, ocupando nuestro equipo la séptima ubicación entre 20 participantes. 1928 encontraría entre los 33 preseleccionados para Amsterdam a nuestro player Juan Bautista Duhagon, pero sería Juan Píriz nuestro representante titular en el equipo que se consagrara nuevamente campeón olímpico.

Ya ubicados en el campeonato de 1928, con 16 equipos en primera división, nuestro equipo se ubicó en la tercera colocación luego de 30 partidos jugados, pero habiendo vencido durante el torneo al campeón y al vice campeón, Peñarol y Rampla respectivamente.

El campeonato de 1929 volvería a reeditar esta privilegiada ubicación para nuestro team, teniendo este campeonato la peculiaridad de haber comenzado el 12 de mayo de 1929 y finalizado el 21 de diciembre de 1930, ya culminado el certamen mundial que consagraría a nuestro país como primer Campeón Mundial.

Un séptimo puesto entre 12 participantes en el campeonato de 1931 pondría una digna despedida al fútbol aficionado que nos vio nacer y al cual nuestro club le dedicó páginas del más auténtico amateurismo.